Las sombras
Hoy no tengo un buen día, ayer algo me sentó mal y estuve toda la tarde vomitando y hoy estoy un poco floja. No se si fue la comida del comedor, frijoles con arroz y carne seca o un yogur que compre en la tienda de la mansión, que a saber como estaba conservado. Me temo que esto no va a ser infrecuente, ni tampoco la gastroenteritis, que estoy esperando en cualquier momento. Las condiciones sanitarias son pésimas y mi estómago no está acostumbrado a estas comidas.
El desayuno consta de una pasta llena de grumos, hecha con algún cereal andino, Kinua, kiwicha o avena con leche diluida, un trozo de pan y un trozo de queso. Si hay ese día también una pieza de fruta.
La comida la solemos hacer en la calle, a veces comida para llevar de una chifa (restaurante chino) a veces en un comedor y a veces en el comedor del colegio. Siempre consta de Hidratos de carbono, patatas, cereales, arroz y a veces algunos trocitos de pollo, y si el plato es de carne, los trocitos entonces son minúsculos. Las cenas prácticamente son inexistentes o sopas y guisos con una pinta horrenda y suelo comer yogur, cuando hay y fruta. Algún día incluso hemos llegado a compartir un huevo duro. Me muero por una ensalada y un filete a la plancha!! Y bendigo al que inventó el envase al vacío que me permite tener una pequeñas despensa de jamón, lomo y chorizo que me están salvando la vida.
A veces compro algunas galletas o algún chocolate para la casa, pero no quiero comprar cosas diferentes para comer, creo que seria un desprecio hacia ellos. También intento mantener un equilibrio en las veces que invito a Jerenie (coordinadora de los voluntarios y anfitriona) a tomar algo. Para ellos sentarse a tomar un café, que cuesta 1€ es todo un lujo.
Pero, no! Si estáis pensando que estoy en la fase ¿Qué coño hago yo aquí? ¿Quién me ha mandado meterme en esto, con lo bien que yo vivo? No, no estoy en esta fase, aunque supongo que en algún momento u otro llegará.